jueves, 27 de julio de 2023

DISCURSO DE ORDEN POR EL CENTESIMO SEGUNDO ANIVERSARIO PATRIO 2023 E:. V:.

 

En cumplimento de mis funciones como Gran Orador cumplo con vuestro encargo S:.G:.M:. en esta importante fecha en que conmemoramos el Centésimo Segundo aniversario de la declaración de independencia de nuestra Patria. Preparando el presente discurso, lo primero que se me vino a la mente, es hacer un relato histórico sobre los hechos que originaron la independencia del Perú y por consiguiente la de América del Sur. Esta idea significaba relatar los pormenores, así como las intervenciones de cada uno de los distintos patriotas que de una u otra forma fueron los artífices de la independencia sudamericana, hechos que estoy seguro que los miembros de esta asamblea conocen y que estoy igualmente seguro ha sido tratado por excelentes historiadores e investigadores sociales.

Entonces, cual es el mensaje y cuales son los conceptos y el espíritu o la visión de nuestros libertadores; más aún que participaron en esa época, distinguidos Hermanos Masones, que solo pretendieron dejar a las nuevas generaciones un concepto de libertad, igualdad y fraternidad que cambie sus formas de pensar y también sus vidas. Para poder concatenar el tema, finalmente, me percaté que para hablar de un legado histórico, no podemos dejar de tocar la historia y principalmente en este Templo Masónico y de los Hermanos masones que de una u otra forma fueron los artífices de la Independencia Suramericana. Es importante conocer que, la masonería americana, aporto hombres modernos, cultos y progresistas en la gesta trascendental en el siglo 18 y 19 en América, larga es la lista de preclaros caballeros que alzaron sus espadas por el amor al suelo que los vio nacer. Ante esta realidad, fueron perseguirlos por sus ideas y acciones, tildándolos con todos los improperios conocidos, pero aun así los masones de América, no desmayaron y siguieron su camino hasta la victoria que fue la LIBERTAD TOTAL DE LAS AMERICAS. Muchos peruanos, a los 202 años de la declaración su independencia, desconocen de ilustres hermanos Masones que participaron activamente en ésta gesta, por lo que me permito mencionar algunos: José de la Riva Agüero, Bernardo de Monteagudo, Toribio Rodríguez de Mendoza, Mariano José de Arce, Hipólito Unanue, Andrés de Santa Cruz, José Faustino Sánchez Carrión, Francisco Javier Mariátegui, Francisco Javier de Luna Pizarro, Bartolomé de la Hera, Mariano Necochea y sigue una extensa lista de ilustres masones peruanos que lucharon a favor nuestra independencia. A nivel continental está Don Sebastián Francisco de Miranda, "Libertador de libertadores", a quien se le debe la Independencia Continental. Un inicial acuerdo del proyecto de Miranda fue conocido como Acta de Paris, y fue firmado por un grupo de revolucionarios americanos del sur, Pablo Olavide, el peruano José del Pozo y Sucre y el chileno Manuel José de Salas. Ese primer acuerdo de libertad e independencia encerraba todo un cúmulo de ideas y principios que ya venían madurándose desde hacía muchos años y esa Acta de Paris como pretendida materialización, sería presentada a todos los pueblos hispanoamericanos estableciéndose como juramento cotidiano con la mano derecha sobre la biblia, la siguiente sentencia: "Nunca reconoceremos por gobierno legítimo de nuestra patria, sino aquel que sea elegido por la libre y espontánea voluntad del pueblo" La gesta libertaria está plasmadas en las páginas épicas de la historia, las célebres Logias La Gran Reunión Americana" cuyas columnas fueron levantadas en Londres: la muy combativa 'Logia de Lautaro en Cádiz" y luego una cadena de Logias conocidas como Lautarianas originadas todas ellas de esa Madre o Gran Logia de Cádiz que nacieron en toda América Latina, alimentadas por masones ya convertidos en auténticos Maestros egresados de esos centros, que como Estrellas que irradiaron luz y libertad a todo el nuevo mundo. Esta es la historia ajustada sobre lo que los masones libertarios de América legaron, sobre ello hagamos unas reflexiones ante este magno evento, desde un punto de vista muy pragmático válido, para cualquier circunstancia histórica posterior al 28 de julio de 1821, en el contexto social global que nos toca vivir actualmente.

1.- Quienes fueron los personajes.

2.- Cual fue el común denominador de nuestros libertadores.

En Latinoamérica podemos mencionar a los siguientes: Don Simón Bolívar y don José de San Martín, cuya famosa entrevista de Guayaquil entre 26 y 27 de Julio 1822 supuso uno de los momentos clave del proceso emancipador americano. Otros libertadores destacados fueron Francisco de Miranda y Antonio José de Sucre en Venezuela, Francisco de Paula Santander y Antonio Nariño en Colombia, José María Morelos y Miguel Hidalgo en México, Manuel Belgrano y Martín Miguel de Güemes en Argentina, José Gervasio Artigas y Juan Antonio Lavalleja en Uruguay, Bernardo O'Higgins y José Miguel Carrera en Chile, Fulgencio Yegros y Gaspar Rodríguez de Francia en Paraguay, Túpac Katari, Manuel Ascencio Padilla y su esposa Juana Azurduy en Bolivia, Túpac Amaru II, Francisco Antonio de Zela y Andrés de Santa Cruz en Perú, José Bonifacio en Brasil, Juan Pablo Duarte en República Dominicana, Francisco Morazán en Centroamérica y Carlos Manuel de Céspedes y José Martí en Cuba. Todos estos personajes tenían conceptos y sentimientos muy claros de lo que significaba la palabra libertad, bajo la acepción de la capacidad que posee el ser humano para poder obrar según su propia voluntad, a lo largo de su vida y por tanto responder por sus actos, este concepto es importante y obviamente estaba asociado a dos importantes conceptos también, como son igualdad y justicia. La igualdad, en un país como el Perú no es otra forma que igualdad de oportunidades, que propugna que un sistema es socialmente justo cuando todas las personas potencialmente iguales tienen básicamente las mismas posibilidades de acceder al bienestar social y poseen los mismos derechos políticos y civiles. La Justicia es aquello que en cuya protección puede florecer la ciencia, y junto con la ciencia, la verdad y la sinceridad. Es la Justicia de la libertad, la justicia de la paz, la justicia de la democracia, la justicia de la tolerancia, por tanto la justicia para los hombres por igual. Bajo esto elementales conceptos traer a la memoria colectiva el sentido de estas fiestas cívicas, y remontarnos más doscientos años atrás e intentar comprender los ideales políticos que inspiraban a los peruanos de entonces, los precursores y los actores de la Independencia del Perú, en los cuales primaba el espíritu de la Ilustración del siglo de las luces, buscando para todos los ciudadanos el reconocimiento de su dignidad como seres humanos y el abandono de la minoría de edad de la razón, que consista para el espíritu ilustrado, en la capacidad de pensar por sí mismos, operada en el hombre por la educación y la autonomía, vale decir, cultos e independientes. Ahí está el caso de tantos nombres ilustres como el de Hipólito Unanue. Solo quiero hacer notar que todos ellos se inspiraron en el ideal ilustrado queriendo hacerlo realidad en el Perú. Pensaban en el futuro, que sería el mejor legado que podrían dejarnos a las generaciones sucesivas. En estos más de doscientos años transcurridos, la visión de la vida y esos ideales ilustrados han evolucionado, con rapidez vertiginosa, diría yo, en las últimas décadas del siglo XX. Los principios éticos del honor, la justicia, la magnanimidad, el bien común, la valentía, la honestidad, la veracidad, parecieran haber sido sustituidos en la vida pública y en la privada por otros móviles y fines para la acción y la vida humana. Ideologías nacidas en un clima agnóstico e individualista han persuadido a muchos que la utilidad y el interés son los móviles válidos para el hombre moderno. Asimismo, esos fines justificarían los medios. Y así, persuadidos de la sentencia HOBBESIANA de que el hombre es un lobo para el hombre, se ha hecho un pacto social en muchos lugares para sobrevivir democráticamente, buscando a la vez con ferocidad el éxito o el interés personal a ultranza. Si nuestros antepasados tenían claros sus ideales políticos y los valores morales que los inspiraban, hoy tenemos la imperiosa necesidad de aclarar la visión ética de la vida y la real naturaleza del existir humano. Todo ello es urgente tanto para el ámbito político, como para el familiar y el social. No es cierto que el valor supremo para el hombre sea el dinero o el poder, o ambos; ni tampoco que la relativa felicidad de la vida temporal se encuentre en los bienes materiales, en un hedonismo egocéntrico y desenfrenado. No es cierto. Todo lo contrario. Es un grueso error antropológico, experimentado siglos atrás por tantísimos pueblos y civilizaciones. Es más, dichos móviles son la expresión de una profunda crisis moral en las sociedades que los ostentan. Solo se logra superar esas crisis de valores con energía moral. Los ciudadanos, hoy día hemos de invertir en nosotros mismos y principalmente en la educación de los demás, especialmente de la juventud, en energía moral para poder construir así, con valentía el propio espacio familiar y social, sin falsos determinismos ni cómodos abstencionismos. Por algo somos libres como nos lo recuerda nuestro Himno Nacional y ojala seámoslo siempre, pero no solo con autonomía política y jurídica, sino libres con libertad moral. Ser libres moralmente, requiere, como es bien sabido, un compromiso serio con los principios del código ético para el obrar humano. Conmemoraciones como las Fiestas Patrias, con tantos ejemplos heroicos de virtudes, son una oportunidad para estimular ese compromiso. Asimismo, al experimentar con viveza las raíces comunes que nos unen como peruanos y al contemplar una vez más nuestra historia - de la cual tanto podemos aprender y sentirnos orgullosos- es ocasión para llenarnos de esperanza en el mañana. Debemos estar, a la altura moral que las circunstancias actuales nos demandan y hemos de fomentar alrededor nuestro el optimismo, dándonos cuenta, una vez más, que poseemos un riquísimo legado cultural, histórico, fuente de muchas riquezas. Vivimos, asimismo, en una nación con extraordinario potencial natural sin explotar aún. Poseemos un capital humano con enorme energía por su composición juvenil, requerida de educación y oportunidades de trabajo. Constituimos una nación, noble y digna, que exige de nosotros el empeño por impulsar el cambio social y el desarrollo económico, objetivos comunes que deben unirnos a todos los peruanos hoy y mañana, sin distinción de credos políticos. Debemos pues, ser tolerantes bajo cualquier circunstancia y debemos aprender que cada uno de nosotros ocupa un espacio en nuestro querido Perú y que hemos de mostrar al mundo con orgullo. Este es el legado que debe dejar nuestra generación a las generaciones futuras, de tal forma que se cumpla lo que nos dejaron nuestros libertadores.


R:.H:. RAMON BRINGAS VARGAS

            GRAN ORADOR

Reseña bibliográfica: Compilación de discursos y escritos de Ricardo Palma.

LA INDEPENDENCIA Y LA MASONERÍA

 

LA INDEPENDENCIA Y LA MASONERÍA

 

Es necesario recordar que la organización de las logias de albañiles Siguen ritos y símbolos heredados de la edad medieval y curiosamente su lema ha obtenido su mayor difusión gracias a la Revolución Francesa, que lo tomó de ellos:

 

“Libertad, Igualdad, Fraternidad”

 

a)    Generalidades de la historia

La masonería y las ideas que ella cuida y protege a través de los tiempos han movido al mundo mediante el aporte de hombres modernos, cultos y progresistas en la gesta trascendental en el siglo XVIII y XIX, con la independencia del “nuevo” continente, larga seria la lista  de preclaros caballeros que alzaron sus espadas por el amor al suelo que los vio nacer. Pese a las dificultades y persecuciones los masones del sur y del norte no desmayaron y siguieron su camino hasta conseguir la liberación total de toda América.

Cabe resaltar, en honor de la verdad histórica de la masonería, que hubo ilustres miembros del clero de la América Hispana que pertenecieron y apoyaron de forma directa a la masonería libertadora agrupadas en la Logias de Lautaros que se rebelaron y antepusieron las ordenes de sus superiores por las del pueblo “POR QUE LA VOZ DEL PUEBLO, ES LA VOZ DE DIOS”, que reclamaba inmediatas soluciones a los álgidos problemas de su época, entendiendo cabalmente que como masones no podían callar ni cerrar sus ojos vilmente ante el atropello de la madre patria y error de su propia iglesia.

Centrándonos en nuestra independencia, tenemos que remembrar muchos Masones, que en cumplimiento de sus principios y promesas, gestaron y jugaran parte de nuestra Independencia, entre ellos: José de la Riva Agüero, Faustino Sánchez Carrión, Bernardo de Monteagudo, Francisco Javier Mariategui, Toribio Rodríguez de Mendoza, Francisco Javier de Luna Pizarro, Mariano José de Arce, Bartolomé Herrera, Hipólito Unanue, Mariano Necochea, Andrés de Santa Cruz y sigue la lista grande de ilustres masones peruanos luchadores a favor de nuestra independencia.

b)    Los principios masónicos “la Triada masónica”

Es conocido por todos los iniciados que los principios de las masonerías son tres y la forma concreta de entender y aplicar esos principios no está marcada, por lo que cada masón debe buscarla, interpretarla y realizarla personalmente. Esta exigencia no es puesta en práctica mediante un examen o confesión de un masón a otros, sino que se lleva adelante en la conciencia de cada uno, es decir en la forma de vida de cada iniciado:

       Libertad: Es la necesidad de que el hombre, y en particular el masón, sean libres de los vicios y los dogmas que encadenan su pensamiento y pueda, siendo un hombre libre, buscar libremente la verdad, sin más ataduras que las que emanan de su propia conciencia.

       Igualdad: Ello no quieres decir que somos iguales en responsabilidades o grados dentro de las logias, nuestra igualdad emana y tiene que ver con la común búsqueda de la verdad que en nuestra libertad, los iniciados emprendemos.

       Fraternidad: Nace del hecho de que los masones, agrupados en logia, buscan considerando su libertad, las consecución de la verdad y ello no es posible de alcanzarse en forma aislada o individual, sino nutriéndose todos y cada uno de la acción psíquica del colectivo. En esa medida, el amor y el apoyo recíproco son fundamentales para conseguir los objetivos individuales y colectivos.

Como es bien sabido por todos nosotros, la masonería no busca sólo el perfeccionamiento de cada uno de sus miembros, sino también la construcción de un orden social que sea más justo y más armónico. Es lo que llamamos la Geometría Social o la Construcción del Orden Universal, en ese sentido la triada antes mencionada también cumple un rol importante.

En esa medida, podríamos decir que los masones intentamos, en las sociedades donde nos desenvolvemos, que exista la mayor cantidad posible de Libertad, de Igualdad y de Fraternidad. Obviamente, el avance concreto en estas aspiraciones humanas dependerá de cada situación histórica concreta. No hay un recetario único respecto a cuanta Libertad, Igualdad y Fraternidad es posible incorporar a una sociedad en un momento determinado de su historia, ni tampoco respecto al cómo hacerlo. Pero la aspiración permanente de los masones es que la humanidad se mueva en dirección a una presencia creciente de Libertad, Igualdad y Fraternidad en su seno.

c)    La triada en nuestra sociedad actual

En la actualidad nuestra sociedad cambio, por lo que en cumplimento de nuestra promesa como iniciados y nuestro compromiso con la sociedad, es necesario tener en cuenta que:

       En los tiempos actuales la lucha por la Libertad no se agota en la lucha por la independencia nacional o en la lucha contra la esclavitud. Las formas fundamentales de la lucha por la libertad tienen que ver hoy en día, en la mayor parte del planeta, con las luchas por las libertades políticas: libertad de pensamiento y de expresión, libertad de movimiento, libertad de asociación y de reunión; con las libertades económicas, de poseer y de emprender; con las libertades sindicales de organización, de petición y de huelga, etc. La Libertad, en todo caso, está íntimamente ligada con la posibilidad de elegir entre opciones diferentes, sin coerción ni represión. Si no existen opciones, o no existe la posibilidad de elegir entre ellas, no existe una situación de Libertad.

       Las luchas por la Igualdad no se agotan en la conquista de la igualdad ante la ley o la igualdad de derechos formales, sino que se aspira a que estos se concreten en el goce efectivo e igualitario de determinadas condiciones básicas que la sociedad está hoy en día en condiciones de proporcionar masivamente, tales como salud, la educación, la vivienda, el descanso, la vejez tranquila, la igualdad de género, etc. Sería inconcebible confundir la igualdad de derechos, la igualdad ante la ley, la igualdad en el goce de ciertas condiciones materiales y sociales básicas, y la igualdad intrínseca de los seres humanos como criaturas del GADU, con la idea de que todos los hombres y mujeres deben coincidir en la manifestaciones externas de la igualdad, tales como que todos se vistan igual, todos piensen igual, todos reaccionen igual, todos expongan las mismas ideas, etc. Una igualdad de ese tipo sería expresión de la ausencia total de libertad de elección, y se identificaría claramente con la esclavitud.

       Finalmente, la fraternidad no se agota hoy en día en la caridad o en la beneficencia, sino que busca formas institucionales y estatales que aseguren que los panes y los peces se repartan en forma crecientemente equitativa, como ocurriría en la mesa donde se sientan a comer los hermanos de una misma familia. Esta fraternidad institucionalizada nos lleva a la buena distribución del ingreso por la vía de la política económica, en particular por la vía de la política tributaria y fiscal y a las diferentes formas de política social encaminadas a favorecer a los grupos económica y socialmente más débiles.

d)    Reflexión final

 

No hay formulación más clara en los tiempos modernos en lo que respecta a las aspiraciones de Libertad Igualdad y Fraternidad que lo que se plantea en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por NNUU y cuyo artículo 1 dice lo siguiente:

“Artículo 1.- Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Ese documento, está conformado por aspiraciones pendientes o incumplidas en la mayor parte del planeta, pero precisamente por ello, son las banderas que siguen levantadas por todos aquellos que ven en la Libertad la Igualdad y la Fraternidad un alto designio de la Humanidad.

Conforme a ello, es nuestro deber como masones, aportar con nuestras acciones en la geometría social, como lo hicieron nuestros hermanos mayores con la independencia de nuestro país y de América.

Vall:. de Lima, a los 25 días del mes de julio 2023

 

Q:. H:. MIGUEL ANGEL ROJAS RAMIREZ

                        APR:. MAS:. de la

        Ben:. R:. L:. S:. W. A. Mozart Nº 9

27 JULIO : DIA DE LA MASONERIA PERUANA

 



miércoles, 26 de abril de 2023

Discurso por el 57° Aniversario de la Ser Gran Logia del R E A A del Perú

 


Esta noche estamos reunidos para celebrar el quincuagésimo séptimo aniversario de la Institución que nos cobija maternalmente en este Templo, que nos acoge desde hace varios años con el mismo amor y respeto, la Ser\ Gran Logia del R\ E\ A\ A\ del Perú

 

     Reza un dicho popular: “Un pueblo que no conoce su historia, es un pueblo que no existe”, y nuestra noble Institución tiene su historia, revisémosla

 

El 29 de marzo de 1967 de la e\ v\ el V\ M\ de la R\ L\ S\ “Arca de Noé” N° 8, Gustavo Cordano Balta, daba lectura al Decreto N° 475 del Supremo Consejo Confederado Gr\ 33° con el que hacía de conocimiento del Taller que el “Tratado de Alianza y Amistad” entre el Supremo y la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones del Perú había sido denunciado, por la ofensa inferida a ese Alto Cuerpo y no haber recibido, hasta esa fecha, satisfacción alguna

 

Consecuencia de tal situación fue que el Supremo Consejo Confederado Gr\ 33° dispuso la unificación en una Gran Logia de los Talleres que practicaban el denominado Rito Escocés, así el 26 de abril de 1967 se constituyó la Serenísima Gran Logia del R\ E\ A\ A\ del Perú. Finalmente se hizo la luz entre las tinieblas y el G\ A\ D\ U\ envió sus rayos de energía más fuertes para aclarar las ideas y templar los espíritus de los Masones en el Perú

 

La R\ L\ S\ “Arca de Noé” N° 8 fue la base sobre la que el 27 de Abril de 1967 se instaló la Ser\ Gr\ Log\ Nac\ del Rito E\ A\ y A\ del Perú, en el histórico Templo de la calle Rufas, cuadra 3 del Jr. Huanta; así mismo, de las filas de este Tall\ fue elegido el primer Ser\ Gr\ Maestre, el M\ R\ H\ Gustavo Cordano Balta, y así, luego de muchas vicisitudes, tenemos ahora el orgullo de ser la única Gran Logia en el mundo creada por un Supremo Consejo 33°, lo que le da una real y especial categoría

 

Nuestra Ser\ Gran Logia en su mejor momento estuvo conformada por las RR\ LL\ SS\ “Francisco Javier Mariátegui” N° 1, “Delta” N° 2, “Delfos” N° 3, “Magister” N° 7, “Arca de Noé” N° 8, “Wolfgang Amadeus Mozart” N° 9, “Andrés Cordano Cavagnaro” N° 10, “Unión Escocesa” N° 14, en Lima; “Fraternidad del Labrador” N° 11, en Huaral-Lima, “Atalaya Huanca” N° 15, en Huancayo-Junín y “Pedro Delgado Llontop” N° 16, en Ica. Posteriormente se generaron nuevos tiempos difíciles en la Orden Masónica del Perú, los cíclicos problemas que nunca faltan en las grandes instituciones humanas y estos HH\ migraron a otro Oriente, quedando los actuales TTall\

 

La Masonería es una escuela muy especial ya que en cada tenida se dan lineamientos o direcciones que cada uno elige para iniciar y continuar los estudios que permitirán mejorar nuestro espíritu, o como decimos “desbastar nuestra piedra tosca”, con la esperanza de llegar a ser un prístino diamante en nuestra búsqueda de perfección, trabajo que estará terminado o lo culminaremos cuando lleguemos al Oriente Eterno, pues en este mundo tenemos la obligación de continuarlo mientras tengamos fuerzas y estemos en condiciones de hacerlo, si realmente queremos considerarnos masones

 

Por ello todo iniciado en la Masonería, tiene el deber de darse cuenta que al integrarse le ha llegado el momento de concurrir hacia lo trascendente, oportunidad que le brinda la vida, y para lo cual debe emplear la inteligencia y la voluntad, la sabiduría que va adquiriendo y la paciencia, que serán sus mejores aliados, pues la sociedad espera que el progreso de esta Augusta Institución sea su propio progreso

 

El Masón debe ser el rara avis, es decir, el ser individual que tiene que destacar en el mundo exterior, no justamente por los adornos vanos que puedan identificarlo o el verbo florido y hueco cual cántaro vacío; sino como lo han demostrado en el transcurso de los siglos diversos personajes miembros de esta Institución con sus silenciosas actitudes ejemplarizadoras y manifestaciones de conducta diferente a la de cualquier profano común, caracterizándose por ser el primero en cumplir la palabra empeñada, sin esperar el reclamo o pedido, respetando toda norma de conducta y demostrando su especial dominio personal sobre las pasiones humanas, toda vez que ha hecho un juramento cuyo fundamento es la moralidad y el respeto al derecho ajeno que está obligado a cumplir en forma franca y sincera, con fidelidad y constancia

 

Debemos tener siempre presente como punto de referencia en nuestros corazones los ejemplos dejados por magníficos HH\ como fueron, para nosotros más conocidos y destacados, el Past Ser\ Gr\ Maestre el M\ R\ H\ Esteban Valenzuela Romero, el M\ R\ Carlos Noya Salcedo Past Ser\ Gr\ Maestre e I\ P\ H\ Sob\ Gr\ Comendador del Gr\ 33°, y también un H\ cuyo pase al Or\ Et\ es relativamente reciente, el M\ R\ H\ José Aníbal Secada Agnelli, también Past Ser\ Gr\ Maestre

 

Esta noche es de especial júbilo al celebrar este 57° aniversario, por lo que reitero mis palabras iniciales, encareciendo a todos los HH\, sin importar el grado que ostentemos, a esforzarnos en continuar trabajando, desbastando lo que quede de profano en nosotros, para lograr el fortalecimiento y engrandecimiento de nuestra Serenísima Gran Logia Nacional del Rito Escocés Antiguo y Aceptado del Perú

 

Con estas remembranzas he querido que los hermanos nuevos, y los que hemos recorrido este camino, y aún vivimos esta historia tengamos presente nuestra razón de ser y cómo nuestros antecesores dieron lo mejor de ellos por dejarnos la pureza de la Masonería en la Serenísima Gran Logia del Rito Escocés; felicitando a los hermanos por este nuevo aniversario

Or\ de Lima, 25 Abril de 2023, e\ v\

  M\ R\ H\ Ricardo H. Castañeda Carrillo

            GRAN ORA:.

                                                           

martes, 21 de febrero de 2023

VIRTUD

 

VIRTUD



El presente tema ha sido escogido para explorarlo en singular, ya que nos permite estudiar o abordarlo en concordancia con el uso y presencia de este vocablo en nuestros rituales y en nuestra doctrina francmasónica. También, porque definir o entender el enunciado de las virtudes, es más fácil por la calificación o significado propio de cada virtud, en comparación con lo enunciado en singular, simplemente Virtud.  

Veamos algunas citas de nuestro ritual de Aprendiz: “…Trabajar constantemente a fin de conseguir una educación virtuosa… “. “…Encaminemos siempre por la senda de la virtud…”. “…enardece sus corazones con el fuego de la virtud y el amor… “. Ahora vais a dejar este recinto consagrado a la amistad y a la virtud…”.  “¡Grande Arquitecto del Universo, fuente fecunda e inmortal de felicidad, de luz y de virtud! “.

La palabra “Virtud” proviene del latín “virtus”, y al igual que su equivalente griego: “areté”, significa cualidad excelente de las cosas o personas para realizar sus funciones.

El término griego que traducimos por 'virtud' es ARETÉ, que significa la excelencia de una cosa. Todo tiene su Areté, su virtud, determinable atendiendo al TELOS – fin natural. Según Aristóteles los seres y las cosas poseen un fin natural que explica su comportamiento, fin o función que debe realizar cada cosa.

Como virtud se denomina la cualidad humana de quien se caracteriza por obrar bien y correctamente. Como tal, es una cualidad moral considerada buena. Asimismo, puede referirse a la eficacia de ciertas cosas para producir determinados efectos.

De este modo podemos entender por virtud la disposición habitual para hacer el bien. "El camino de la Virtud".

Ingresando por el sendero de la historia referido a la comprensión o entendimiento de ese concepto encontramos en la Grecia Antigua, aproximadamente cinco siglos antes de la era común, pensadores y filósofos que se ocuparon de significar la connotación de la palabra virtud.   



Uno de los primeros fue Sócrates (470 a.c.) considerado el padre de la Ética, pues introduce el término moral - intelectual ARETÉ, afirmando que se puede definir y mostrar a los demás. Para el la virtud es la disposición última y radical del hombre, aquello para lo cual ha nacido, y esa virtud es el conocimiento. La virtud consiste en el conocimiento y el mal único que es la ignorancia, sólo obedece a un error o desviación del alma

Sócrates, aplica el término areté al ser humano en general, al hombre en cuanto tal. Areté es, para Sócrates, aquello en lo que el ser humano encuentra su perfección o su excelencia en el sentido moral de ambos términos.

Sócrates concibe al hombre como un ser dotado de un alma capaz de pensar y de razonar, y encuentra que esta capacidad es lo que más esencialmente define al hombre. Concluye que la excelencia o areté de éste habrá de consistir en el ejercicio de dicha capacidad orientada a la adquisición de saber y conocimiento. “El mejor hombre, el hombre bueno, el que está a la altura de su perfección y de su condición humana, es el hombre sabio”.

Según Sócrates el conocimiento es condición necesaria y suficiente para obrar con rectitud o virtuosamente, mientras que el mal es producto de la ignorancia.



Para Arístocles de Atenas, más conocido como Platón (427 a.c) discípulo de Sócrates, su principal objetivo fue el de alcanzar un orden de justicia en la ciudad. Funda una escuela llamada la Academia, lugar en donde se dedica a transmitir sus conocimientos; sus obras son llamadas Apólogos - enseñanza o consejo moral. Platón propone o plantea la ruptura de la realidad en dos mundos: el de las cosas sensibles, el más predominante – el mundo objetivo- en los seres humanos; y, el mundo de las ideas que es el verdadero y el pleno ser.

Platón se aferró a la idea de que la virtud es conocimiento y es enseñable, por esta razón la educación adquiere importancia relevante en su pensamiento. En La República, considera Platón cuatro virtudes principales o cardinales: la sabiduría, el coraje o fortaleza, la templanza y la justicia.

Platón en su diálogo “Fedón”, dice que el hombre virtuoso es aquel que purifica su alma de las pasiones y desórdenes del cuerpo para volverse hacia el mundo de las Ideas, lo único capaz de realizar humanamente al hombre.



Entre tanto, Aristóteles (384 a.c.) el polímata (el que sabe muchas cosas) a respecto de la virtud advierte que no somos solo razón, por lo que debemos dar al mismo tiempo cierta satisfacción a las necesidades corporales y las demandas del alma. Señala que para llevar una vida racional es necesario aprender a administrar convenientemente nuestros deseos y nuestras pasiones, dándoles una satisfacción “justa” y equilibrada.  

En lo concerniente a las demandas del alma, nuestra parte racional debe encontrar un equilibrio, que consista en determinar un punto medio entre el exceso y el defecto.  Frente a la cobardía y la temeridad, hemos de actuar con valentía; frente al despilfarro y la tacañería, hemos de hacerlo con generosidad; frente a la desvergüenza y la timidez, con modestia; frente a la adulación y la mezquindad, con gentileza; et cetera.

Aristóteles identifica "virtud" (areté) con el "hábito" (héksis) de actuar según el "justo término medio" entre dos actitudes extremas, a las cuales denomina "vicios". De este modo, decimos que el hombre es virtuoso cuando su voluntad ha adquirido el "hábito" de actuar "rectamente", de acuerdo con un "justo término medio" que evite tanto el exceso como el defecto. La actuación de acuerdo con el "justo término medio" o conforme a la "virtud" requiere de un cierto tipo de sabiduría práctica a la que Aristóteles llama (phrónesis) "prudencia". Sin ésta, nuestra actuación se verá abocada irremisiblemente al exceso o al defecto o, lo que es igual, al "vicio". También para Aristóteles la sabiduría está en la base del comportamiento virtuoso.

Para Aristóteles, lo mismo que para Sócrates y Platón, la conducta moral tiene su fuente última en el uso (práctico) de la razón.

La propuesta de los filósofos griegos antes mencionados en cuanto al concepto de la virtud en el hombre, se asemeja muchísimo a lo que se menciona o se destaca en nuestros rituales y en nuestra doctrina francmasónica al referirse o considerar términos como: adquisición de conocimiento, uso de la razón, búsqueda de armonía y de equilibrio, actuar rectamente, evitar excesos, prudencia, vencer pasiones, eliminar vicios; inter alia (entre otros).

Una breve cita sobre lo que el cristianismo enseña sobre la virtud. La califica como hábito de obrar bien, independientemente de los preceptos de la ley, por solo la bondad de la acción y conformidad con la razón natural. El cristianismo enseña que las virtudes son siete (7). Cuatro cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza, que se complementan con las 3 virtudes teologales, que son la fe, la esperanza y la caridad.

A guisa de conclusión, muy personal, la virtud deviene de la conjunción de la razón o discernimiento, del conocimiento – ciencia- y de la inspiración del Alma, siendo las virtudes las encargadas de provocar la acción, mejorando el hacer y, por tanto, el Ser.

Lima, 7 de febrero del 2023

V:.M:. Alfredo Rondon Castro

B:.R:.L:.S:. Delfos No. 3, Jurisdiccionada a la Serenísima Gran Logia Nacional del Rito E:.A:.A:. del Perú



martes, 17 de enero de 2023

LA BUSQUEDA DE LA LUZ

 



“Pedid y se os dará, Buscad y hallareis, Llamad y se os abrirá. Evangelio de Mateo VII -11





Al amanecer, cuando las primeras luces del sol se asoman por el interior de la caverna, el hombre primitivo se despierta asombrado por la vivencia que en sueños tuvo esa noche; vio que sus armas primitivas de caza se encontraban al lado de su rustica cama de cueros y paja y al salir y no encontrar a la bestia que él había matado en sueños no estaba allí; “descubrió” que esa experiencia le indicaba que existía o había una realidad distinta, a su cotidiano vivir, distinta de su mundo meramente objetivo. De esa forma, percibió que una otra realidad existía diferente de sí mismo, de su “Yo”; descubrió la dualidad de su sentir, de su saber y de su conocer. De ese modo, surgió la idea de la existencia de un mundo distinto al habitual, comenzó su búsqueda, su razonamiento - que le explicaría- el que se le manifestaba en un estado mental diferente de su percepción meramente objetiva. Es ahí donde comienza su búsqueda, es decir surge una interrogante, una inquietud, una incógnita que le plantea una vivencia inusual, distinta, novísima; y a la vez lo seduce, lo inquieta y lo conduce por nuevos caminos o senderos en su búsqueda existencial.  

De ahí surge en su mente que habría un mundo de realidades por descubrir. ¿De preguntarse de qué se trata esa experiencia?, cómo explicarse?. Surge la inquietud y al mismo tiempo la búsqueda.

La búsqueda de la Luz se inicia cuando reconocemos o sabemos que estamos viviendo en la oscuridad, si eso no ocurre, no la buscas. Seguimos en la oscuridad sin saber que la LUZ y todo lo que Es proviene del Creador.  

Bien más cerca de nosotros la historia de la Búsqueda de la Luz, referida como búsqueda de La Verdad, el “Manual de Aprendiz” de Aldo Lavagnini, señala que el primero y fundamental entre los deberes del masón es realizar la calidad de tal.  Si bien es cierto que la iniciación confiere el título de masón, la calidad tiene que ser adquirida individualmente. Debe estudiar el simbolismo masónico y esforzarse para hacer efectiva La Verdad encontrada o descubierta, de modo que cada adelanto en la comprensión de La Verdad corresponda un adelanto en la aplicación práctica de dicha Verdad.  Para buscar y alcanzar eficazmente la verdad se necesita el vehemente deseo de poseerla, cuya fuerza sea suficiente para impulsarnos, fuera del camino usual del profano, por encima de la ilusión de los sentidos, de las frivolidades, conduciendo nuestros pasos desde el Occidente hasta el Oriente. Este deseo es sustancial, pues si no existe ese “impulso íntimo” el viaje puede resentirse sin esa fuerza capaz de vencer obstáculos y desafíos en nuestro simbólico camino.   

 La búsqueda debe nutrirse con las enseñanzas diáfanas, que son leídas en distintos momentos del Ritual Masónico del Primer Grado, frases que se refieren a la búsqueda de la LUZ, las que se encuentran entrelazadas con otras relacionadas con la generosidad, fraternidad y el amor al prójimo.  

“…El hombre que acaba de llamar es un profano, que anhela ver la LUZ”. “…La obscuridad que os rodea es el símbolo de la ignorancia”. “En los Templos Masónicos alumbra la Luz de la razón…”. “ …Debeos sostener con energía el recio combate de la Luz contra las tinieblas”.  “…Ella no es solamente una LUZ material que hiere los ojos, es una Luz más pura y radiante, que esclarece el espíritu y da expresión al Alma.”

Esta Luz recibida y reconocida ha requerido del profano un deseo, una preparación y un despertar a los procesos de entendimiento en todo el camino que se desenvolverá desde el comienzo de la Búsqueda y continuará hasta alcanzar y descubrir que entre El Ser y el Buscador nunca ha habido separación.

Para discernir sobre el proceso de la búsqueda aparecen o surgen indagaciones que sirven para darnos cuenta que desde el inicio había una tendencia, si así podemos llamarla, o una predisposición implícita, natural o subconsciente que nos llevaba paso a paso hacia el camino por el cual hoy discurrimos. Por ello, se puede preguntar, ahora, sobre ese momento en que decidiste empezar el camino en busca de la Luz. ¿Como llegaste a golpear los portales? ¿Qué te indujo?

Por otro lado, se debe indagar, a qué tipo de búsqueda orientaste tus esfuerzos y recursos personales.  Fue activa o simplemente receptiva. Con mayor precisión se puede preguntar qué es lo que se debe buscar. Una orientación seria atender el intelecto, llenarlo de Conocimientos.  Otra, un tanto distinta, atender aquello que te encamina hacia la sabiduría, por el estudio del simbolismo, por la práctica de los rituales y sobre todo por la atención que prestáis a la intuición y a la percepción del conocimiento noético.

Es pertinente mencionar que en toda búsqueda existe el deseo de seguridad. Así, de ese modo, existe el deseo intelectual que es temporal e inestable, mutable permanentemente, pudiendo generar conflictos, tendencias y fanatismo. Por el contrario, se observa o avizora que en la otra orilla del camino el deseo Iniciático es permanente, firme e inalterable; produce y genera paz interior.

Cabe señalar que el perfil del verdadero buscador comienza desde la infancia, en forma latente; conforme avanza en edad se inquieta por el deseo de conocerse a sí mismo y el mundo que lo rodea; de ese modo, recorre varios caminos, mira por intermedio de espejos y aprende de otras personas de su entorno, se informa a través de inquirir en portales que el examina, indaga y averigua, para finalmente escoger aquél que es llamado.

En su recorrido qué verdades encuentra el buscador. Pueden ser de dos naturalezas, absolutas como la vida y la muerte; y relativas como el bien, el mal, el espacio y el tiempo. Sea de una o de otra naturaleza la importancia de la Fraternidad en esa búsqueda es sustancial, el encuentro con otros buscadores y su convivencia dentro de la Orden enriquece a todos las experiencias compartidas. Saber que no está solo en ese viaje interior es estimulante, por el aleccionador ejemplo con que se nutre. Por lo tanto, el papel de los Hermanos en general y en particular del 1er Vg:. y 2do. Vg:. reviste singular importancia en los primeros pasos del Iniciado.  

Concluida la etapa de la búsqueda inicial y realizado el encuentro con la LUZ en el proceso iniciático, surge el compromiso para consigo, con los hermanos y para con la Divinidad. El compromiso manifestado en los juramentos requiere entrega y dedicación para desbastar la piedra tosca. El imperfecto “Yo” personal. El compromiso con una práctica asidua, iterativa, perseverante indica el fin de la etapa de búsqueda inicial. El compromiso es un principio esencial para profundizar en la propia realidad y el avance espiritual y la comprensión de la relación del buscador con lo buscado.

La búsqueda continúa impulsada por el continuo deseo de encontrar las verdades universales. Verdades que se pueden buscar en libros, seminarios, conferencias, etc. Mas las que elevan la percepción, el entendimiento y manifestación del verdadero SER, exige, pide, reclama entrar al Templo. Porque es en el Templo que entramos para “encontrar” lo que el mundo profano no puede darnos. Entramos al Templo para trabajar e instruirnos por medio de los rituales que practicamos y del simbolismo que encierra cada espacio, voz o silencio, emblema o figura, objeto, herramienta y adorno del Templo. Bien encaminada la búsqueda aleja peligros que pudieran surgir como perderse en la propia búsqueda, búsqueda sin límites, transformarse en erudito; olvidar el objetivo básico, el autoconocimiento, conócete a ti mismo,”Nosce te ipsum” aforismo del Templo de Apolo, en Delfos, Grecia Antigua.  El compromiso y la entrega superan los peligros de la duda inicial. El buscador se ha encontrado consigo mismo, se ha trasformado en “Encontrador”. Al encontrar El SER las dudas han desaparecido. Se descubre que entre El Ser y el Buscador nunca ha habido separación. La Iniciación revela que el buscador es precisamente “lo buscado”. “Yo no busco, encuentro” decía el pintor Catalán Pablo Picasso.

Para terminar, parodiando la frase, del escritor inglés Gilberth K. Chesterton autor del libro “El Hombre que fue jueves”. “La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo”. Diría “El camino podrá ser sinuoso, pero el Buscador ha de ser sensato, prudente y juicioso”.

Corolario: “No soy aquel que sabe sino aquel que busca”

Vall:. de Lima, 10 de enero del 2023

Alfredo Rondon Castro
        V:. M:. 

B:.R:.L..S:. Delfos No.3.
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