martes, 1 de agosto de 2023

DE LOGIA SIMBÓLICA Y ESPECULATIVA A LOGIA OPERATIVA: La Logia Lautaro y la independencia del Perú

 

(i)             Sobre la Logia Lautaro

La logia Lautaro fue fundada en Buenos Aires en el año 1812 por Don José de San Martin junto con próceres rioplatenses y chilenos, entre los cuales  nos encontramos con  José de San Martín y Manuel Belgrano, Bernardo O'Higgins y Ramón Freire; esta logia proviene de la  “Gran Reunión Americana”, Logia en la que participaban Bolívar, O´Higgins y San Martin;  fundada el año 1798 en Londres por Francisco de Miranda y en la que se juraba luchar por la independencia americana y reconocer un gobierno elegido en forma libre y espontánea[1].

El  nombre fue tomado del famoso guerrero mapuche Lautaro, quien lucho ferozmente contra las tropas españolas al inicio de la casi eterna guerra por la conquista de la Araucanía y su anexión al imperio Español[2]; nombre idóneo para iniciar los trabajos con la lucha por la independencia de la Capitanía General de Chile para  luego ir por la más más significativa liberación del Perú, ya que este era el centro indiscutido del poder español en América del Sur y Chile el preludio perfecto; al escoger el nombre de Lautaro se buscó la fuerza e inspiración para la lucha contra el Imperio Español en el estrecho país del sur del mundo bañado por el Pacifico, cobijado por la cordillera de los Andes y que aun tenia a los mapuches en sus fronteras más australes.

(ii)            Controversia del carácter masónico de la logia Lautaro

La Logia Lautaro y las logias creadas posteriormente en Chile y Perú, a las que denominaremos Lautarianas, han generado una gran controversia, ya que se discute si se trata de una logia masónica regular o fueron sociedades con fines exclusivamente políticos y militares que se sirvieron de los usos y costumbres masónicos para poder actuar con el velo hermético que caracteriza a la masonería y especulativa.

Inclusive sobre el uso tomado de la masonería simbólica en sus tres grados de aprendiz, compañero y maestro. Estos grados son propios al nivel de estudio y crecimiento intelectual dentro de una logia especulativas, que aparentemente habrían sido usados, por estas sociedades, para mantener la disciplina y rigurosidad militar, así como en el cuidado extremo en la entrega de información y planes independentistas propios de esta gesta.

(iii)          Lautaro en Perú

Es difícil tener información fidedigna sobre las actividades realizadas por Lautaro en el Perú, en inclusive sobre su constitución como una asociación independiente o el reflejo de las constituidas en el Rio de la Plata y Chile.

Lo indicado sobre este gran misterio de Lautaro en el Perú se sustenta en que no existe un registro escrito del mismo, ya que los peligros implícitos en planificar una gesta emancipadora y republicana implicaba el oponerse al status quo y a la ley imperante en el momento. Es por ello que la Logia Lautariana en el Perú no  guardo el severo registro en actas propio de una logia masónica como los que llevamos actualmente. Por lo que solo se cuenta con algunos indicios de su existencia en cartas y otros documentos recuperados de la vertiginosa espiral del tiempo.

Jorge Luis Castro Olivas, en su tesis para optar el Grado de Magister de la Universidad San Marcos denominada “Sociedades secretas y masonería en el proceso de emancipación peruana” , Refiere que en el año  “1966, el maestro masón, Eduardo Mendoza Silva publicó una Historia de la masonería en el Perú, donde afirmó que  “el funcionamiento de la Lautaro en Lima fue de corta duración” (1966: 116). Consignaba además una lista de presuntos miembros en la que incluía, entre otros, a Francisco Javier Mariátegui, José Joaquín de Olmedo, Toribio Rodríguez de Mendoza, Faustino Sánchez Carrión, Hipólito Unanue y otros, al lado de los generales argentinos y chilenos que llegaron con San Martín. Mencionó también que se reunían en la calle El Milagro (…)[3].

Por lo que podemos deducir que esta logia estuvo compuesta por personalidades históricas y proceres de la independencia de reconocida filiación masónica como Hipólito Unanue y Faustino Sanches Carrión; además del propio San Martin y los jefes militares que vieron con el del Rio de la Plata y Chile.

Inclusive se cuentan historias sobre el rol de la logia a fin de que San Martin Asuma el protectorado del Perú, una supuesta disputa entre republicanos y monárquicos dentro de la logia Lautaro e inclusive el llamado de auxilio a Bolívar y la retirada del General San Martin del Perú.

(iv)          Conceptos de Logia y Masonería

Un trabajo imprescindible (primer trabajo) al que nos vemos obligados a realizar para desvelar la controversia sobre Lautaro las Lautarianas como sociedades de carácter político y militar o entidades masónicas es el definir los conceptos de logia y masonería.

a)       Logia. - El Catecismo Masónico del Rito Escoces Antiguo y Aceptado señala que Logia es (…) “una escuela de enseñanza un Templo o Santuario donde se debe revelar, explicar y hacer papable, a los Adeptos, por razonamiento las verdades que encierran de una manera confusa. Las alegorías y los símbolos que están velados en los misterios y las antiguas religiones (…)” [4]

Lugar donde trabajan los miembros de la orden y también a las asambleas o sociedades en que se reúnen los masones.[5]

b)       Masonería. - El Catecismo Masónico del Rito Escoces Antiguo y Aceptado señala que es ¨(…) el asilo pacifico de la verdad y la sabiduría eterna (…)  Donde se reúnen los que protestan contra el vicio, el error y la mentira y se ejercitan con el estudio de la ciencia y la práctica de virtudes”.[6]

La masonería es un sistema moral dentro del que caben principios y creencias de todos los hombres amantes de la humanidad y del progreso y dotados de rectitud de criterio y buena voluntad.[7]

 

(v)            Conclusiones

Puesto que la masonería especulativa y simbólica proviene y fundamenta sus usos y costumbres en la  masonería operativa, no es descabellado que un grupo de iniciados traslade sus esfuerzos en trabajos propios del ámbito especulativo y simbólico de índole espiritual e intelectual a un trabajo operativo de índole físico como lo fue la gesta de la independencia primero de Chile y luego del Perú, por ello un siguiente trabajo (segundo trabajo) es el analizar si Lautaro y las Lautarianas conceptualmente pudieron ser logias masónicas propiamente dichas y para ello debemos regresar a los preceptos de logia y masonería referidos en el presente trabajo y otros conceptos fundamentales de masonería recibidos en la instrucción del grado de Aprendiz.

Entonces, ante los preceptos que logia y masonería son propias a la búsqueda de la verdad, cultivo de la ética y perfeccionamiento espiritual de los hombres y que  “la masonería persigue un fin exclusivamente moral y opera en el campo libre de la filosofía y de las enseñanzas del espíritu”[8] debemos analizar si estos preceptos son compatibles con una sociedad de fines profanos, en este caso políticos y militares.

El trabajo final (tercer trabajo) consiste en develar si por medio de Lautaro y las Lautarianas fueron entidades masónicas que alejándose del simbolismo y especulación llevaron sus trabajos a un campo operativo, no el tradicional de la primitiva masonería primitiva, sino a otro distinto, consistente en la planificación y gesta de la guerra de independencia es decir al campo de batalla.

En conclusión, la respuesta es que no fueron entidades masónicas propiamente dichas, sino entidades de inspiración masónica, ya que en cuanto a cómo se nos instruye en los talleres la masonería: (i) proscribe la discusión de política en sus logias, (ii) recomienda el cumplimiento de la leyes, (iii) no admite posturas dogmáticas y (iv) adopta el carácter pacífico del masón quien no toma la espada para otro fin que sea el de defender a sus HH:. y a sí mismos; siendo incompatible a la masonería simbólica y especulativa las actividades profanas de las sociedades Lautaro y las Lautarianas. 

Sin embargo, no debemos perder de vista el evidente vinculo masónico con la gesta independentista, puesto que los miembros más importantes de Lautaro y las Lautarianas, como “hombres amantes de la humanidad y del progreso y dotados de rectitud de criterio y buena voluntad”[9]  tenían filiación masónica y ellos con un profundo respeto a la masonería se sirvieron de su simbolismo,  discreción e incluso del secretismo propio de las logias en las que habían sido iniciados en Europa para cumplir con el dictamen de sus ideales; llevando las tradiciones simbólica y especulativas al campo operativo y con ello contribuyeron en la  construcción de la Republica del Perú y de otras instauradas en estas tierras hispanoamericanas.

Lo que hace de las logias masónicas una cantera de hombres decididos y dispuestos a dar su vida por la igualdad, libertad y fraternidad; así como la búsqueda y lucha incesante por la justicia y progreso de la humanidad[10].



[1] San Martín y la Logia Lautaro; Villarde, Julián A.; Biblioteca Virtual de la Universidad Nacional del Litoral; P. 261.

[2] Idem.

[3] “Sociedades secretas y masonería en el proceso de emancipación peruana”, Jorge Luis Castro Olivas, tesis para optar el Grado de Magister de la Universidad San Marcos.

[4] Liturgia del Grado de Aprendiz del Rito Escoces Antiguo y Aceptado, Valle de Lima, 1985 p.77.

[5] Diccionario Enciclopédico Abreviado de la Masonería, Lorenzo Frau Abrines, CIA General de Ediciones S.A., Méjico, segunda edición, 1960, p.266

[6] Liturgia del Grado de Aprendiz del Rito Escoces Antiguo y Aceptado, Valle de Lima, 1985 p.70.

[7] Diccionario Enciclopédico Abreviado de la Masonería, Lorenzo Frau Abrines, CIA General de Ediciones S.A., Méjico, segunda edición, 1960, Pp. 288-289

[8] Ídem, P 288

[9] Ídem.

[10] Lo indicado en este trabajo va acorde con la opinión de diversos historiadores masones y profanos tal y como ha sido referido por el historiador Jorge Luis Castro Olivas enlista varios autores masónicos y profanos que sostuvieron que Lautaro no era una Logia Masónica[10]; entre ellos: 

Domingo Faustino Sarmiento (Masón grado 33), había descartado el carácter masónico de Lautaro diciendo que “no era una masonería como generalmente se ha creído” (1939 [1846]: 27). Las fórmulas, grados y revestimientos masónicos, habrían servido sólo para “guardar secreto tan comprometedor” (Sarmiento, en Piccinalli 1978: 90). 

Bartolomé Mitre (historiador y presidente argentino) planteó que Lautaro “no era masónica, ni se derivaba de la masonería”, aunque “tenía varios grados de iniciación” (1950 [1887]: 79).

Ricardo Rojas en su obra El Santo de la Espada de 1936, afirmó que la logia “sólo tenía apariencias y fórmulas masónicas, pero no lo era en su esencia” (1978 [1936]: 125).

En 1944, el argentino Armando Tonelli, escribió El general San Martín y la masonería, obra donde menciona que la Revista Masónica Americana, en su número 485, del 15 de junio de 1873, publicó la nómina de las logias masónicas que existieron en todo el mundo hasta 1872 y en ella no figuraba la logia Lautaro. (1944: 23-24, 81).[10]

 Q:. H:. CARLOS ALBERTO TORRES VALDIVIESO

APR:. MAS:.  DE LA C:. B:. R:. L:. ARCA DE NOE Nº 8

jueves, 27 de julio de 2023

DISCURSO DE ORDEN POR EL CENTESIMO SEGUNDO ANIVERSARIO PATRIO 2023 E:. V:.

 

En cumplimento de mis funciones como Gran Orador cumplo con vuestro encargo S:.G:.M:. en esta importante fecha en que conmemoramos el Centésimo Segundo aniversario de la declaración de independencia de nuestra Patria. Preparando el presente discurso, lo primero que se me vino a la mente, es hacer un relato histórico sobre los hechos que originaron la independencia del Perú y por consiguiente la de América del Sur. Esta idea significaba relatar los pormenores, así como las intervenciones de cada uno de los distintos patriotas que de una u otra forma fueron los artífices de la independencia sudamericana, hechos que estoy seguro que los miembros de esta asamblea conocen y que estoy igualmente seguro ha sido tratado por excelentes historiadores e investigadores sociales.

Entonces, cual es el mensaje y cuales son los conceptos y el espíritu o la visión de nuestros libertadores; más aún que participaron en esa época, distinguidos Hermanos Masones, que solo pretendieron dejar a las nuevas generaciones un concepto de libertad, igualdad y fraternidad que cambie sus formas de pensar y también sus vidas. Para poder concatenar el tema, finalmente, me percaté que para hablar de un legado histórico, no podemos dejar de tocar la historia y principalmente en este Templo Masónico y de los Hermanos masones que de una u otra forma fueron los artífices de la Independencia Suramericana. Es importante conocer que, la masonería americana, aporto hombres modernos, cultos y progresistas en la gesta trascendental en el siglo 18 y 19 en América, larga es la lista de preclaros caballeros que alzaron sus espadas por el amor al suelo que los vio nacer. Ante esta realidad, fueron perseguirlos por sus ideas y acciones, tildándolos con todos los improperios conocidos, pero aun así los masones de América, no desmayaron y siguieron su camino hasta la victoria que fue la LIBERTAD TOTAL DE LAS AMERICAS. Muchos peruanos, a los 202 años de la declaración su independencia, desconocen de ilustres hermanos Masones que participaron activamente en ésta gesta, por lo que me permito mencionar algunos: José de la Riva Agüero, Bernardo de Monteagudo, Toribio Rodríguez de Mendoza, Mariano José de Arce, Hipólito Unanue, Andrés de Santa Cruz, José Faustino Sánchez Carrión, Francisco Javier Mariátegui, Francisco Javier de Luna Pizarro, Bartolomé de la Hera, Mariano Necochea y sigue una extensa lista de ilustres masones peruanos que lucharon a favor nuestra independencia. A nivel continental está Don Sebastián Francisco de Miranda, "Libertador de libertadores", a quien se le debe la Independencia Continental. Un inicial acuerdo del proyecto de Miranda fue conocido como Acta de Paris, y fue firmado por un grupo de revolucionarios americanos del sur, Pablo Olavide, el peruano José del Pozo y Sucre y el chileno Manuel José de Salas. Ese primer acuerdo de libertad e independencia encerraba todo un cúmulo de ideas y principios que ya venían madurándose desde hacía muchos años y esa Acta de Paris como pretendida materialización, sería presentada a todos los pueblos hispanoamericanos estableciéndose como juramento cotidiano con la mano derecha sobre la biblia, la siguiente sentencia: "Nunca reconoceremos por gobierno legítimo de nuestra patria, sino aquel que sea elegido por la libre y espontánea voluntad del pueblo" La gesta libertaria está plasmadas en las páginas épicas de la historia, las célebres Logias La Gran Reunión Americana" cuyas columnas fueron levantadas en Londres: la muy combativa 'Logia de Lautaro en Cádiz" y luego una cadena de Logias conocidas como Lautarianas originadas todas ellas de esa Madre o Gran Logia de Cádiz que nacieron en toda América Latina, alimentadas por masones ya convertidos en auténticos Maestros egresados de esos centros, que como Estrellas que irradiaron luz y libertad a todo el nuevo mundo. Esta es la historia ajustada sobre lo que los masones libertarios de América legaron, sobre ello hagamos unas reflexiones ante este magno evento, desde un punto de vista muy pragmático válido, para cualquier circunstancia histórica posterior al 28 de julio de 1821, en el contexto social global que nos toca vivir actualmente.

1.- Quienes fueron los personajes.

2.- Cual fue el común denominador de nuestros libertadores.

En Latinoamérica podemos mencionar a los siguientes: Don Simón Bolívar y don José de San Martín, cuya famosa entrevista de Guayaquil entre 26 y 27 de Julio 1822 supuso uno de los momentos clave del proceso emancipador americano. Otros libertadores destacados fueron Francisco de Miranda y Antonio José de Sucre en Venezuela, Francisco de Paula Santander y Antonio Nariño en Colombia, José María Morelos y Miguel Hidalgo en México, Manuel Belgrano y Martín Miguel de Güemes en Argentina, José Gervasio Artigas y Juan Antonio Lavalleja en Uruguay, Bernardo O'Higgins y José Miguel Carrera en Chile, Fulgencio Yegros y Gaspar Rodríguez de Francia en Paraguay, Túpac Katari, Manuel Ascencio Padilla y su esposa Juana Azurduy en Bolivia, Túpac Amaru II, Francisco Antonio de Zela y Andrés de Santa Cruz en Perú, José Bonifacio en Brasil, Juan Pablo Duarte en República Dominicana, Francisco Morazán en Centroamérica y Carlos Manuel de Céspedes y José Martí en Cuba. Todos estos personajes tenían conceptos y sentimientos muy claros de lo que significaba la palabra libertad, bajo la acepción de la capacidad que posee el ser humano para poder obrar según su propia voluntad, a lo largo de su vida y por tanto responder por sus actos, este concepto es importante y obviamente estaba asociado a dos importantes conceptos también, como son igualdad y justicia. La igualdad, en un país como el Perú no es otra forma que igualdad de oportunidades, que propugna que un sistema es socialmente justo cuando todas las personas potencialmente iguales tienen básicamente las mismas posibilidades de acceder al bienestar social y poseen los mismos derechos políticos y civiles. La Justicia es aquello que en cuya protección puede florecer la ciencia, y junto con la ciencia, la verdad y la sinceridad. Es la Justicia de la libertad, la justicia de la paz, la justicia de la democracia, la justicia de la tolerancia, por tanto la justicia para los hombres por igual. Bajo esto elementales conceptos traer a la memoria colectiva el sentido de estas fiestas cívicas, y remontarnos más doscientos años atrás e intentar comprender los ideales políticos que inspiraban a los peruanos de entonces, los precursores y los actores de la Independencia del Perú, en los cuales primaba el espíritu de la Ilustración del siglo de las luces, buscando para todos los ciudadanos el reconocimiento de su dignidad como seres humanos y el abandono de la minoría de edad de la razón, que consista para el espíritu ilustrado, en la capacidad de pensar por sí mismos, operada en el hombre por la educación y la autonomía, vale decir, cultos e independientes. Ahí está el caso de tantos nombres ilustres como el de Hipólito Unanue. Solo quiero hacer notar que todos ellos se inspiraron en el ideal ilustrado queriendo hacerlo realidad en el Perú. Pensaban en el futuro, que sería el mejor legado que podrían dejarnos a las generaciones sucesivas. En estos más de doscientos años transcurridos, la visión de la vida y esos ideales ilustrados han evolucionado, con rapidez vertiginosa, diría yo, en las últimas décadas del siglo XX. Los principios éticos del honor, la justicia, la magnanimidad, el bien común, la valentía, la honestidad, la veracidad, parecieran haber sido sustituidos en la vida pública y en la privada por otros móviles y fines para la acción y la vida humana. Ideologías nacidas en un clima agnóstico e individualista han persuadido a muchos que la utilidad y el interés son los móviles válidos para el hombre moderno. Asimismo, esos fines justificarían los medios. Y así, persuadidos de la sentencia HOBBESIANA de que el hombre es un lobo para el hombre, se ha hecho un pacto social en muchos lugares para sobrevivir democráticamente, buscando a la vez con ferocidad el éxito o el interés personal a ultranza. Si nuestros antepasados tenían claros sus ideales políticos y los valores morales que los inspiraban, hoy tenemos la imperiosa necesidad de aclarar la visión ética de la vida y la real naturaleza del existir humano. Todo ello es urgente tanto para el ámbito político, como para el familiar y el social. No es cierto que el valor supremo para el hombre sea el dinero o el poder, o ambos; ni tampoco que la relativa felicidad de la vida temporal se encuentre en los bienes materiales, en un hedonismo egocéntrico y desenfrenado. No es cierto. Todo lo contrario. Es un grueso error antropológico, experimentado siglos atrás por tantísimos pueblos y civilizaciones. Es más, dichos móviles son la expresión de una profunda crisis moral en las sociedades que los ostentan. Solo se logra superar esas crisis de valores con energía moral. Los ciudadanos, hoy día hemos de invertir en nosotros mismos y principalmente en la educación de los demás, especialmente de la juventud, en energía moral para poder construir así, con valentía el propio espacio familiar y social, sin falsos determinismos ni cómodos abstencionismos. Por algo somos libres como nos lo recuerda nuestro Himno Nacional y ojala seámoslo siempre, pero no solo con autonomía política y jurídica, sino libres con libertad moral. Ser libres moralmente, requiere, como es bien sabido, un compromiso serio con los principios del código ético para el obrar humano. Conmemoraciones como las Fiestas Patrias, con tantos ejemplos heroicos de virtudes, son una oportunidad para estimular ese compromiso. Asimismo, al experimentar con viveza las raíces comunes que nos unen como peruanos y al contemplar una vez más nuestra historia - de la cual tanto podemos aprender y sentirnos orgullosos- es ocasión para llenarnos de esperanza en el mañana. Debemos estar, a la altura moral que las circunstancias actuales nos demandan y hemos de fomentar alrededor nuestro el optimismo, dándonos cuenta, una vez más, que poseemos un riquísimo legado cultural, histórico, fuente de muchas riquezas. Vivimos, asimismo, en una nación con extraordinario potencial natural sin explotar aún. Poseemos un capital humano con enorme energía por su composición juvenil, requerida de educación y oportunidades de trabajo. Constituimos una nación, noble y digna, que exige de nosotros el empeño por impulsar el cambio social y el desarrollo económico, objetivos comunes que deben unirnos a todos los peruanos hoy y mañana, sin distinción de credos políticos. Debemos pues, ser tolerantes bajo cualquier circunstancia y debemos aprender que cada uno de nosotros ocupa un espacio en nuestro querido Perú y que hemos de mostrar al mundo con orgullo. Este es el legado que debe dejar nuestra generación a las generaciones futuras, de tal forma que se cumpla lo que nos dejaron nuestros libertadores.


R:.H:. RAMON BRINGAS VARGAS

            GRAN ORADOR

Reseña bibliográfica: Compilación de discursos y escritos de Ricardo Palma.

LA INDEPENDENCIA Y LA MASONERÍA

 

LA INDEPENDENCIA Y LA MASONERÍA

 

Es necesario recordar que la organización de las logias de albañiles Siguen ritos y símbolos heredados de la edad medieval y curiosamente su lema ha obtenido su mayor difusión gracias a la Revolución Francesa, que lo tomó de ellos:

 

“Libertad, Igualdad, Fraternidad”

 

a)    Generalidades de la historia

La masonería y las ideas que ella cuida y protege a través de los tiempos han movido al mundo mediante el aporte de hombres modernos, cultos y progresistas en la gesta trascendental en el siglo XVIII y XIX, con la independencia del “nuevo” continente, larga seria la lista  de preclaros caballeros que alzaron sus espadas por el amor al suelo que los vio nacer. Pese a las dificultades y persecuciones los masones del sur y del norte no desmayaron y siguieron su camino hasta conseguir la liberación total de toda América.

Cabe resaltar, en honor de la verdad histórica de la masonería, que hubo ilustres miembros del clero de la América Hispana que pertenecieron y apoyaron de forma directa a la masonería libertadora agrupadas en la Logias de Lautaros que se rebelaron y antepusieron las ordenes de sus superiores por las del pueblo “POR QUE LA VOZ DEL PUEBLO, ES LA VOZ DE DIOS”, que reclamaba inmediatas soluciones a los álgidos problemas de su época, entendiendo cabalmente que como masones no podían callar ni cerrar sus ojos vilmente ante el atropello de la madre patria y error de su propia iglesia.

Centrándonos en nuestra independencia, tenemos que remembrar muchos Masones, que en cumplimiento de sus principios y promesas, gestaron y jugaran parte de nuestra Independencia, entre ellos: José de la Riva Agüero, Faustino Sánchez Carrión, Bernardo de Monteagudo, Francisco Javier Mariategui, Toribio Rodríguez de Mendoza, Francisco Javier de Luna Pizarro, Mariano José de Arce, Bartolomé Herrera, Hipólito Unanue, Mariano Necochea, Andrés de Santa Cruz y sigue la lista grande de ilustres masones peruanos luchadores a favor de nuestra independencia.

b)    Los principios masónicos “la Triada masónica”

Es conocido por todos los iniciados que los principios de las masonerías son tres y la forma concreta de entender y aplicar esos principios no está marcada, por lo que cada masón debe buscarla, interpretarla y realizarla personalmente. Esta exigencia no es puesta en práctica mediante un examen o confesión de un masón a otros, sino que se lleva adelante en la conciencia de cada uno, es decir en la forma de vida de cada iniciado:

•       Libertad: Es la necesidad de que el hombre, y en particular el masón, sean libres de los vicios y los dogmas que encadenan su pensamiento y pueda, siendo un hombre libre, buscar libremente la verdad, sin más ataduras que las que emanan de su propia conciencia.

•       Igualdad: Ello no quieres decir que somos iguales en responsabilidades o grados dentro de las logias, nuestra igualdad emana y tiene que ver con la común búsqueda de la verdad que en nuestra libertad, los iniciados emprendemos.

•       Fraternidad: Nace del hecho de que los masones, agrupados en logia, buscan considerando su libertad, las consecución de la verdad y ello no es posible de alcanzarse en forma aislada o individual, sino nutriéndose todos y cada uno de la acción psíquica del colectivo. En esa medida, el amor y el apoyo recíproco son fundamentales para conseguir los objetivos individuales y colectivos.

Como es bien sabido por todos nosotros, la masonería no busca sólo el perfeccionamiento de cada uno de sus miembros, sino también la construcción de un orden social que sea más justo y más armónico. Es lo que llamamos la Geometría Social o la Construcción del Orden Universal, en ese sentido la triada antes mencionada también cumple un rol importante.

En esa medida, podríamos decir que los masones intentamos, en las sociedades donde nos desenvolvemos, que exista la mayor cantidad posible de Libertad, de Igualdad y de Fraternidad. Obviamente, el avance concreto en estas aspiraciones humanas dependerá de cada situación histórica concreta. No hay un recetario único respecto a cuanta Libertad, Igualdad y Fraternidad es posible incorporar a una sociedad en un momento determinado de su historia, ni tampoco respecto al cómo hacerlo. Pero la aspiración permanente de los masones es que la humanidad se mueva en dirección a una presencia creciente de Libertad, Igualdad y Fraternidad en su seno.

c)    La triada en nuestra sociedad actual

En la actualidad nuestra sociedad cambio, por lo que en cumplimento de nuestra promesa como iniciados y nuestro compromiso con la sociedad, es necesario tener en cuenta que:

•       En los tiempos actuales la lucha por la Libertad no se agota en la lucha por la independencia nacional o en la lucha contra la esclavitud. Las formas fundamentales de la lucha por la libertad tienen que ver hoy en día, en la mayor parte del planeta, con las luchas por las libertades políticas: libertad de pensamiento y de expresión, libertad de movimiento, libertad de asociación y de reunión; con las libertades económicas, de poseer y de emprender; con las libertades sindicales de organización, de petición y de huelga, etc. La Libertad, en todo caso, está íntimamente ligada con la posibilidad de elegir entre opciones diferentes, sin coerción ni represión. Si no existen opciones, o no existe la posibilidad de elegir entre ellas, no existe una situación de Libertad.

•       Las luchas por la Igualdad no se agotan en la conquista de la igualdad ante la ley o la igualdad de derechos formales, sino que se aspira a que estos se concreten en el goce efectivo e igualitario de determinadas condiciones básicas que la sociedad está hoy en día en condiciones de proporcionar masivamente, tales como salud, la educación, la vivienda, el descanso, la vejez tranquila, la igualdad de género, etc. Sería inconcebible confundir la igualdad de derechos, la igualdad ante la ley, la igualdad en el goce de ciertas condiciones materiales y sociales básicas, y la igualdad intrínseca de los seres humanos como criaturas del GADU, con la idea de que todos los hombres y mujeres deben coincidir en la manifestaciones externas de la igualdad, tales como que todos se vistan igual, todos piensen igual, todos reaccionen igual, todos expongan las mismas ideas, etc. Una igualdad de ese tipo sería expresión de la ausencia total de libertad de elección, y se identificaría claramente con la esclavitud.

•       Finalmente, la fraternidad no se agota hoy en día en la caridad o en la beneficencia, sino que busca formas institucionales y estatales que aseguren que los panes y los peces se repartan en forma crecientemente equitativa, como ocurriría en la mesa donde se sientan a comer los hermanos de una misma familia. Esta fraternidad institucionalizada nos lleva a la buena distribución del ingreso por la vía de la política económica, en particular por la vía de la política tributaria y fiscal y a las diferentes formas de política social encaminadas a favorecer a los grupos económica y socialmente más débiles.

d)    Reflexión final

 

No hay formulación más clara en los tiempos modernos en lo que respecta a las aspiraciones de Libertad Igualdad y Fraternidad que lo que se plantea en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por NNUU y cuyo artículo 1 dice lo siguiente:

“Artículo 1.- Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Ese documento, está conformado por aspiraciones pendientes o incumplidas en la mayor parte del planeta, pero precisamente por ello, son las banderas que siguen levantadas por todos aquellos que ven en la Libertad la Igualdad y la Fraternidad un alto designio de la Humanidad.

Conforme a ello, es nuestro deber como masones, aportar con nuestras acciones en la geometría social, como lo hicieron nuestros hermanos mayores con la independencia de nuestro país y de América.

Vall:. de Lima, a los 25 días del mes de julio 2023

 

Q:. H:. MIGUEL ANGEL ROJAS RAMIREZ

                        APR:. MAS:. de la

        Ben:. R:. L:. S:. W. A. Mozart Nº 9

27 JULIO : DIA DE LA MASONERIA PERUANA

 



miércoles, 26 de abril de 2023

Discurso por el 57° Aniversario de la Ser Gran Logia del R E A A del Perú

 


Esta noche estamos reunidos para celebrar el quincuagésimo séptimo aniversario de la Institución que nos cobija maternalmente en este Templo, que nos acoge desde hace varios años con el mismo amor y respeto, la Ser\ Gran Logia del R\ E\ A\ A\ del Perú

 

     Reza un dicho popular: “Un pueblo que no conoce su historia, es un pueblo que no existe”, y nuestra noble Institución tiene su historia, revisémosla

 

El 29 de marzo de 1967 de la e\ v\ el V\ M\ de la R\ L\ S\ “Arca de Noé” N° 8, Gustavo Cordano Balta, daba lectura al Decreto N° 475 del Supremo Consejo Confederado Gr\ 33° con el que hacía de conocimiento del Taller que el “Tratado de Alianza y Amistad” entre el Supremo y la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones del Perú había sido denunciado, por la ofensa inferida a ese Alto Cuerpo y no haber recibido, hasta esa fecha, satisfacción alguna

 

Consecuencia de tal situación fue que el Supremo Consejo Confederado Gr\ 33° dispuso la unificación en una Gran Logia de los Talleres que practicaban el denominado Rito Escocés, así el 26 de abril de 1967 se constituyó la Serenísima Gran Logia del R\ E\ A\ A\ del Perú. Finalmente se hizo la luz entre las tinieblas y el G\ A\ D\ U\ envió sus rayos de energía más fuertes para aclarar las ideas y templar los espíritus de los Masones en el Perú

 

La R\ L\ S\ “Arca de Noé” N° 8 fue la base sobre la que el 27 de Abril de 1967 se instaló la Ser\ Gr\ Log\ Nac\ del Rito E\ A\ y A\ del Perú, en el histórico Templo de la calle Rufas, cuadra 3 del Jr. Huanta; así mismo, de las filas de este Tall\ fue elegido el primer Ser\ Gr\ Maestre, el M\ R\ H\ Gustavo Cordano Balta, y así, luego de muchas vicisitudes, tenemos ahora el orgullo de ser la única Gran Logia en el mundo creada por un Supremo Consejo 33°, lo que le da una real y especial categoría

 

Nuestra Ser\ Gran Logia en su mejor momento estuvo conformada por las RR\ LL\ SS\ “Francisco Javier Mariátegui” N° 1, “Delta” N° 2, “Delfos” N° 3, “Magister” N° 7, “Arca de Noé” N° 8, “Wolfgang Amadeus Mozart” N° 9, “Andrés Cordano Cavagnaro” N° 10, “Unión Escocesa” N° 14, en Lima; “Fraternidad del Labrador” N° 11, en Huaral-Lima, “Atalaya Huanca” N° 15, en Huancayo-Junín y “Pedro Delgado Llontop” N° 16, en Ica. Posteriormente se generaron nuevos tiempos difíciles en la Orden Masónica del Perú, los cíclicos problemas que nunca faltan en las grandes instituciones humanas y estos HH\ migraron a otro Oriente, quedando los actuales TTall\

 

La Masonería es una escuela muy especial ya que en cada tenida se dan lineamientos o direcciones que cada uno elige para iniciar y continuar los estudios que permitirán mejorar nuestro espíritu, o como decimos “desbastar nuestra piedra tosca”, con la esperanza de llegar a ser un prístino diamante en nuestra búsqueda de perfección, trabajo que estará terminado o lo culminaremos cuando lleguemos al Oriente Eterno, pues en este mundo tenemos la obligación de continuarlo mientras tengamos fuerzas y estemos en condiciones de hacerlo, si realmente queremos considerarnos masones

 

Por ello todo iniciado en la Masonería, tiene el deber de darse cuenta que al integrarse le ha llegado el momento de concurrir hacia lo trascendente, oportunidad que le brinda la vida, y para lo cual debe emplear la inteligencia y la voluntad, la sabiduría que va adquiriendo y la paciencia, que serán sus mejores aliados, pues la sociedad espera que el progreso de esta Augusta Institución sea su propio progreso

 

El Masón debe ser el rara avis, es decir, el ser individual que tiene que destacar en el mundo exterior, no justamente por los adornos vanos que puedan identificarlo o el verbo florido y hueco cual cántaro vacío; sino como lo han demostrado en el transcurso de los siglos diversos personajes miembros de esta Institución con sus silenciosas actitudes ejemplarizadoras y manifestaciones de conducta diferente a la de cualquier profano común, caracterizándose por ser el primero en cumplir la palabra empeñada, sin esperar el reclamo o pedido, respetando toda norma de conducta y demostrando su especial dominio personal sobre las pasiones humanas, toda vez que ha hecho un juramento cuyo fundamento es la moralidad y el respeto al derecho ajeno que está obligado a cumplir en forma franca y sincera, con fidelidad y constancia

 

Debemos tener siempre presente como punto de referencia en nuestros corazones los ejemplos dejados por magníficos HH\ como fueron, para nosotros más conocidos y destacados, el Past Ser\ Gr\ Maestre el M\ R\ H\ Esteban Valenzuela Romero, el M\ R\ Carlos Noya Salcedo Past Ser\ Gr\ Maestre e I\ P\ H\ Sob\ Gr\ Comendador del Gr\ 33°, y también un H\ cuyo pase al Or\ Et\ es relativamente reciente, el M\ R\ H\ José Aníbal Secada Agnelli, también Past Ser\ Gr\ Maestre

 

Esta noche es de especial júbilo al celebrar este 57° aniversario, por lo que reitero mis palabras iniciales, encareciendo a todos los HH\, sin importar el grado que ostentemos, a esforzarnos en continuar trabajando, desbastando lo que quede de profano en nosotros, para lograr el fortalecimiento y engrandecimiento de nuestra Serenísima Gran Logia Nacional del Rito Escocés Antiguo y Aceptado del Perú

 

Con estas remembranzas he querido que los hermanos nuevos, y los que hemos recorrido este camino, y aún vivimos esta historia tengamos presente nuestra razón de ser y cómo nuestros antecesores dieron lo mejor de ellos por dejarnos la pureza de la Masonería en la Serenísima Gran Logia del Rito Escocés; felicitando a los hermanos por este nuevo aniversario

Or\ de Lima, 25 Abril de 2023, e\ v\

  M\ R\ H\ Ricardo H. Castañeda Carrillo

            GRAN ORA:.

                                                           

martes, 21 de febrero de 2023

VIRTUD

 

VIRTUD



El presente tema ha sido escogido para explorarlo en singular, ya que nos permite estudiar o abordarlo en concordancia con el uso y presencia de este vocablo en nuestros rituales y en nuestra doctrina francmasónica. También, porque definir o entender el enunciado de las virtudes, es más fácil por la calificación o significado propio de cada virtud, en comparación con lo enunciado en singular, simplemente Virtud.  

Veamos algunas citas de nuestro ritual de Aprendiz: “…Trabajar constantemente a fin de conseguir una educación virtuosa… “. “…Encaminemos siempre por la senda de la virtud…”. “…enardece sus corazones con el fuego de la virtud y el amor… “. Ahora vais a dejar este recinto consagrado a la amistad y a la virtud…”.  “¡Grande Arquitecto del Universo, fuente fecunda e inmortal de felicidad, de luz y de virtud! “.

La palabra “Virtud” proviene del latín “virtus”, y al igual que su equivalente griego: “areté”, significa cualidad excelente de las cosas o personas para realizar sus funciones.

El término griego que traducimos por 'virtud' es ARETÉ, que significa la excelencia de una cosa. Todo tiene su Areté, su virtud, determinable atendiendo al TELOS – fin natural. Según Aristóteles los seres y las cosas poseen un fin natural que explica su comportamiento, fin o función que debe realizar cada cosa.

Como virtud se denomina la cualidad humana de quien se caracteriza por obrar bien y correctamente. Como tal, es una cualidad moral considerada buena. Asimismo, puede referirse a la eficacia de ciertas cosas para producir determinados efectos.

De este modo podemos entender por virtud la disposición habitual para hacer el bien. "El camino de la Virtud".

Ingresando por el sendero de la historia referido a la comprensión o entendimiento de ese concepto encontramos en la Grecia Antigua, aproximadamente cinco siglos antes de la era común, pensadores y filósofos que se ocuparon de significar la connotación de la palabra virtud.   



Uno de los primeros fue Sócrates (470 a.c.) considerado el padre de la Ética, pues introduce el término moral - intelectual ARETÉ, afirmando que se puede definir y mostrar a los demás. Para el la virtud es la disposición última y radical del hombre, aquello para lo cual ha nacido, y esa virtud es el conocimiento. La virtud consiste en el conocimiento y el mal único que es la ignorancia, sólo obedece a un error o desviación del alma. 

Sócrates, aplica el término areté al ser humano en general, al hombre en cuanto tal. Areté es, para Sócrates, aquello en lo que el ser humano encuentra su perfección o su excelencia en el sentido moral de ambos términos.

Sócrates concibe al hombre como un ser dotado de un alma capaz de pensar y de razonar, y encuentra que esta capacidad es lo que más esencialmente define al hombre. Concluye que la excelencia o areté de éste habrá de consistir en el ejercicio de dicha capacidad orientada a la adquisición de saber y conocimiento. “El mejor hombre, el hombre bueno, el que está a la altura de su perfección y de su condición humana, es el hombre sabio”.

Según Sócrates el conocimiento es condición necesaria y suficiente para obrar con rectitud o virtuosamente, mientras que el mal es producto de la ignorancia.



Para Arístocles de Atenas, más conocido como Platón (427 a.c) discípulo de Sócrates, su principal objetivo fue el de alcanzar un orden de justicia en la ciudad. Funda una escuela llamada la Academia, lugar en donde se dedica a transmitir sus conocimientos; sus obras son llamadas Apólogos - enseñanza o consejo moral. Platón propone o plantea la ruptura de la realidad en dos mundos: el de las cosas sensibles, el más predominante – el mundo objetivo- en los seres humanos; y, el mundo de las ideas que es el verdadero y el pleno ser.

Platón se aferró a la idea de que la virtud es conocimiento y es enseñable, por esta razón la educación adquiere importancia relevante en su pensamiento. En La República, considera Platón cuatro virtudes principales o cardinales: la sabiduría, el coraje o fortaleza, la templanza y la justicia.

Platón en su diálogo “Fedón”, dice que el hombre virtuoso es aquel que purifica su alma de las pasiones y desórdenes del cuerpo para volverse hacia el mundo de las Ideas, lo único capaz de realizar humanamente al hombre.



Entre tanto, Aristóteles (384 a.c.) el polímata (el que sabe muchas cosas) a respecto de la virtud advierte que no somos solo razón, por lo que debemos dar al mismo tiempo cierta satisfacción a las necesidades corporales y las demandas del alma. Señala que para llevar una vida racional es necesario aprender a administrar convenientemente nuestros deseos y nuestras pasiones, dándoles una satisfacción “justa” y equilibrada.  

En lo concerniente a las demandas del alma, nuestra parte racional debe encontrar un equilibrio, que consista en determinar un punto medio entre el exceso y el defecto.  Frente a la cobardía y la temeridad, hemos de actuar con valentía; frente al despilfarro y la tacañería, hemos de hacerlo con generosidad; frente a la desvergüenza y la timidez, con modestia; frente a la adulación y la mezquindad, con gentileza; et cetera.

Aristóteles identifica "virtud" (areté) con el "hábito" (héksis) de actuar según el "justo término medio" entre dos actitudes extremas, a las cuales denomina "vicios". De este modo, decimos que el hombre es virtuoso cuando su voluntad ha adquirido el "hábito" de actuar "rectamente", de acuerdo con un "justo término medio" que evite tanto el exceso como el defecto. La actuación de acuerdo con el "justo término medio" o conforme a la "virtud" requiere de un cierto tipo de sabiduría práctica a la que Aristóteles llama (phrónesis) "prudencia". Sin ésta, nuestra actuación se verá abocada irremisiblemente al exceso o al defecto o, lo que es igual, al "vicio". También para Aristóteles la sabiduría está en la base del comportamiento virtuoso.

Para Aristóteles, lo mismo que para Sócrates y Platón, la conducta moral tiene su fuente última en el uso (práctico) de la razón.

La propuesta de los filósofos griegos antes mencionados en cuanto al concepto de la virtud en el hombre, se asemeja muchísimo a lo que se menciona o se destaca en nuestros rituales y en nuestra doctrina francmasónica al referirse o considerar términos como: adquisición de conocimiento, uso de la razón, búsqueda de armonía y de equilibrio, actuar rectamente, evitar excesos, prudencia, vencer pasiones, eliminar vicios; inter alia (entre otros).

Una breve cita sobre lo que el cristianismo enseña sobre la virtud. La califica como hábito de obrar bien, independientemente de los preceptos de la ley, por solo la bondad de la acción y conformidad con la razón natural. El cristianismo enseña que las virtudes son siete (7). Cuatro cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza, que se complementan con las 3 virtudes teologales, que son la fe, la esperanza y la caridad.

A guisa de conclusión, muy personal, la virtud deviene de la conjunción de la razón o discernimiento, del conocimiento – ciencia- y de la inspiración del Alma, siendo las virtudes las encargadas de provocar la acción, mejorando el hacer y, por tanto, el Ser.

Lima, 7 de febrero del 2023

V:.M:. Alfredo Rondon Castro

B:.R:.L:.S:. Delfos No. 3, Jurisdiccionada a la Serenísima Gran Logia Nacional del Rito E:.A:.A:. del Perú